“El FabLab abre un mundo de posibilidades en el que mis ideas despiertan nuevas ideas”

Hablamos con Silvia Urbano, miembro y usuaria del FabLab, quien en su tiempo libre y compaginandolo con su trabajo y la maternidad, tiene su proyecto “El ABC de Teo”. 

Es habitual ver entrar a Silvia Urbano en el FabLab con sus dos hijos: el mayor de tres años, y el pequeño, de un año y medio. Entra y se dirige a la cortadora láser, ubicada en el FabRoom donde se pone a grabar y a cortar diferentes encargos que le llegan de su proyecto. Silvia estudió Psicología, pero como ella comenta “la maternidad no la ha dejado indiferente”, así, que, desde hace dos meses, y combinándolo con su trabajo, ha iniciado el proyecto “El ABC de Teo”, en el que graba en la madera la letra manuscrita o los primeros dibujos de los más pequeños para que las madres y padres lo puedan tener como recuerdo. 

 

Para Silvia, “El ABC de Teo” es una oportunidad de mezclar la maternidad, la psicología y el acompañamiento de familias durante la crianza con la necesidad de crear, de hacer tangible los recuerdos, las vivencias y las primeras veces de los hijos. “La intención es que nuestros hijos puedan escribir y guardar los recuerdos en forma de madera de sus primeras letras o dibujos”, comenta Silvia y añade lo que le da más valor: “Es algo muy personal e intransferible, el trazo evoluciona con nosotros. Nadie más tiene esa pieza”.

 
Abecedario manuscrito y cortado a láser de el proyecto “El ABC de Teo”. Autora: Sílvia Urbano.

Abecedario manuscrito y cortado a láser de el proyecto “El ABC de Teo”. Autora: Sílvia Urbano.

 

 

¿Siempre has tenido interés por crear?

Sí, pero no siempre he tenido el mismo campo de diseño. He hecho ilustraciones de camisetas, he pintado en acuarela, he cosido…pero van pasando los años y la vida te va cambiando, pero siempre ha estado esa necesidad de crear. Con el nacimiento de mi segundo hijo, cogí una excedencia y durante ese tiempo, inicié el proyecto de acompañar a familias durante la crianza, pero llegó la pandemia mundial. Cuando estaba a punto de acabar la excedencia, tenía la necesidad interior de hacer algo y pensé que estaría muy bien tener la letra manuscrita de nuestros hijos grabada de forma permanente e hice algunas pruebas en impresión 3D con una impresora de una conocida, pero no me acabó de convencer.

 

¿Así nació tu interés por los FabLabs?

Después de las pruebas en impresión 3D, una amiga mía que vive en Suiza me habló de los FabLabs. Está muy metida en el mundo de la fabricación digital y le pedí consejo. Ella misma fue la que, buscando en Internet, encontró el FabLab Sant Cugat. Así que vine y vi como una idea que había tenido tres días antes se convertía en realidad y cómo podía combinar la necesidad de crear con la familia, la maternidad y la crianza.

 

¿La fabricación digital era algo nuevo para ti?

Siempre había escuchado hablar de las impresoras 3D. Algún amigo mío tiene una impresora 3D en casa, y mi pareja está al corriente de las novedades. No era un concepto nuevo ni que se me hiciera raro, porque en mi entorno se hablaba de ello. En cambio, yo de forma directa y en primera persona no había tenido contacto.

 
Venir al FabLab es una oportunidad de futuro que te empodera y te motiva a hacerte tú mismo las cosas
 

¿Cuál fue tu primera impresión cuándo entraste en el FabLab Sant Cugat? 

Se me abrió un mundo de posibilidades. Cuando vienes y ves que tienes a tu alcance todas las opciones, tus ideas te van despertando nuevas ideas y así sucesivamente. Es exponencial. Vienes con una idea muy simple, pero lo que puedes llegar a hacer es enorme. A nivel de creación es genial porque te nutre y te enriquece más. 

 
Dibujo antes de preparar el archivo para cortar con la cortadora láser de “El ABC de Teo”. Fuente: Sílvia Urbano.

Dibujo antes de preparar el archivo para cortar con la cortadora láser de “El ABC de Teo”. Fuente: Sílvia Urbano.

 
 
La cortadora láser corta el dibujo en madera. Fuente: FabLab Sant Cugat.

La cortadora láser corta el dibujo en madera. Fuente: FabLab Sant Cugat.

 

¿Cómo fue tu formación con la cortadora láser?

Cuando llegué, yo no tenía ningún conocimiento con la cortadora láser. Tenía que aprender a marchas forzadas y, de hecho, al principio, enviaba las primeras piezas al equipo para que me las grabaran y cortarán. Una vez que hubo posibilidad de que participara en el taller de certificación de corte láser, me apunté, y así puedo hacerlo de forma autónoma. Vengo, cojo la madera, y grabo el dibujo o corto la pieza con la forma que quiero, defino la velocidad y la profundidad…Da un resultado muy cuidadoso de lo que quiero. Y, normalmente, si aparece una dificultad no tiene que ver con la máquina, que me da todo lo que necesito ahora mismo, sino con la digitalización del archivo que recibo. 

 

¿Qué más te gustaría aprender de lo que te ofrece el FabLab?

La CNC me llama mucho la atención porque creo que se pueden hacer proyectos impresionantes con tamaños y materiales más grandes. De todas formas, todavía me queda mucho por aprender. Tengo ideas sobre qué seguir haciendo y cómo hacerlo, pero, sobre todo, se centra más en cambiar los materiales con los que trabajo habitualmente, es decir, que no sea solo madera dm y probar también con cartón de 6mm u otros. 

A nivel de creación lo que se puede hacer en un FabLab es genial porque te nutre y te enriquece más

¿En qué punto te encuentras con tu proyecto personal, “El ABC de Teo”?

Empecé hace poco ,y por características personales, continuo en un punto inicial. Como cualquier otro proyecto, necesita el 100% de la energía y yo no la tengo porque, además, también lo combino con mi trabajo. Por lo que me encuentro en una fase inicial hasta que pueda dar un paso más firme hacia adelante, ya que requiere mucho tiempo, energía y aprendizaje y es lento. 

 

¿Por qué animarías a las personas a venir al FabLab? 

Es una oportunidad de futuro que también te empodera y te motiva a hacerte tú mismo las cosas. Ves que una idea se puede hacer realidad a partir de ti mismo. Es un mundo muy grande que nunca se acaba y que, si no lo conoces, alucinas con lo que se puede hacer. 

Por otro lado, los talleres de certificación en las máquinas (como el de corte láser o impresoras 3D) son sencillos y rápidos, en el sentido que están al alcance de cualquiera que tenga ganas de aprender, y que no supone muchas sesiones que te comprometan en el tiempo. Y, además, el taller es practico y tangible, lo que hace que pueda ser un éxito.

 
Skyline de Barcelona cortado a láser de “El ABC de Teo”. Fuente: Sílvia Urbano.

Skyline de Barcelona cortado a láser de “El ABC de Teo”. Fuente: Sílvia Urbano.

Proyecto cortado a láser de “El ABC de Teo”. Fuente: Sílvia Urbano.

Proyecto cortado a láser de “El ABC de Teo”. Fuente: Sílvia Urbano.

 
 
Dibujo cortado en madera de “El ABC de Teo”. Fuente: Sílvia Urbano.

Dibujo cortado en madera de “El ABC de Teo”. Fuente: Sílvia Urbano.

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